Pero ¿qué hace que Halloween represente una mayor ocasión de gasto?
Entre las razones mencionadas, el 39% señala que gasta más porque sale con familiares y amigos, mientras que el 27% indica que disfruta más celebrar Halloween.
Para las marcas, Halloween representa una oportunidad para desarrollar propuestas que acompañen la experiencia completa: productos para fiestas, alimentos y bebidas, disfraces, accesorios y decoración. En Día de Muertos, la oportunidad puede estar en facilitar la preparación de reuniones y actividades tradicionales.
Dos celebraciones, dos mentalidades de consumo
Halloween y Día de Muertos no solo se diferencian por sus productos o sus tiempos de compra. También representan dos maneras de organizar la experiencia de consumo.
Por un lado, Halloween combina una mayor recurrencia de celebración, compras anticipadas y una amplia variedad de productos y canales. Para los jóvenes encuestados, es una ocasión vinculada con fiestas, disfraces y actividades recreativas que pueden generar múltiples necesidades de compra.
En el caso del Día de Muertos, reúne convivencia, tradición y compras que se concentran más cerca de la fecha. Su canasta incorpora productos como alimentos, bebidas, flores, decoración, velas e incienso, que acompañan distintas formas de vivir la celebración.
En cuanto a los canales de compra, el supermercado destaca como el principal punto de compra para ambas celebraciones, aunque Halloween presenta una mayor diversidad de canales, incluyendo tiendas especializadas y plataformas en línea. Por otro lado, los tiempos de preparación también marcan una diferencia: mientras que Halloween se caracteriza por compras más anticipadas, el Día de Muertos concentra una mayor proporción de compras en los días previos a la celebración.
Sin embargo, ambas ocasiones comparten algo importante: el diseño, el precio y la calidad están entre los principales factores que influyen en la compra. Esto significa que, aunque las motivaciones y las canastas cambien, los consumidores siguen buscando productos atractivos, accesibles y que respondan a sus expectativas.
Qué deberían hacer las marcas
Halloween y Día de Muertos ocurren en fechas cercanas, pero requieren estrategias distintas. Las marcas deberían activar sus campañas de Halloween semanas antes, cuando los consumidores se están preparando y buscando disfraces, accesorios y decoración, y posterior, reforzar la disponibilidad y visibilidad de los productos para Día de Muertos durante los días previos a la celebración.
También es importante conectar los productos con la experiencia de cada ocasión: las fiestas y reuniones de Halloween, por un lado, y las tradiciones y la convivencia del Día de Muertos, por otro. En ambas celebraciones, destacar el diseño, el precio y la calidad puede ayudar en la decisión de compra.
Finalmente, las marcas deben considerar dónde compran los consumidores, aprovechando el liderazgo del supermercado y explorando otros canales, especialmente para Halloween.
Comprender estas diferencias permite a las marcas dejar de tratar octubre y principios de noviembre como una sola temporada de consumo. La oportunidad está en entender el ritmo de cada celebración. Las marcas que se anticipen a las decisiones de compra y conecten con las motivaciones de los consumidores podrán aprovechar mejor ambas ocasiones.